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Sobre la Ermita del Santo Cristo

SOBRE LA ERMITA DEL

 SANTO CRISTO DE LA RESURRECCIÓN

Las personas más ancianas han conocido la ermita del Santo Cristo en la actual calle del Duque de la Victoria, algo más adelante de la intersección con el camino de la Fuente. Esta ermita fue destruida durante la guerra civil, al igual que las imágenes del Santo Cristo y de Nuestra Señora de la Concepción. Históricamente se conocía por el nombre del Calvario, en cuanto allí existían tres cruces de piedra al modo del Calvario y se representaba la crucifixión de Cristo.

Los primeros datos que se conservan acerca de este Calvario son de 1593, ya que hablando de la cofradía de la Santa Veracruz, los Visitadores de la Orden mandan a esta cofradía: “Otrosí os mandamos que tengáis mucho cuidado en el sostenimiento y reparos del Calvario del dicho lugar que se hizo a costa de la dicha cofradía para que siempre esté bien tratado y decente”. Probablemente por estos años sólo existirían las tres cruces antes mencionadas, sin ermita ni imagen alguna. Consta que a finales del siglo XVI, y luego el siglo XVII, iba allí la procesión penitencial de la cofradía de la Santa Cruz, el Jueves Santo por la tarde; el Viernes Santo por la tarde iba en procesión la cofradía de la Soledad, recorriendo las estaciones del ViaCrucis, y en este Calvario rezaban – escenificaban varias estaciones, entre ellas la Crucifixión, marchando la procesión hacia otras cruces que estaban más adelante hasta finalizar el recorrido.

Hervás, en 1882, habla de la ermita del “Calvario, dedicada a la Resurrección del Hijo de Dios, y abierta al culto por el Ilmo. Obispo de Arcadia el 17 de noviembre de 1661”. Muy probablemente fue construida a costa de la cofradía de la Vera Cruz en 1661, en una época en la que se construyeron otras ermitas como la de San Blas o S. Sebastián, y de esta fecha sería la imagen del Santo Cristo. De este siglo XVII apenas hay datos de esta ermita; tan sólo hay someras menciones en los testamentos (como el de la mujer de Francisco Cañizares, que deja en 1664 “otra misa al santo Cristo de la Resurrección”) o bien en las visitas que se hacían a los pueblos, que mencionan “ermita de la resurrección”, la cual se dice que “es pequeña, y está extramuros” o bien “ermita de la Vera Cruz, extramuros”.

Desde mediados del siglo XVII hasta 1936 apenas hay más datos de la ermita. Su superficie era de 115 m2; presidía la ermita la imagen del Santo Cristo, sin otra imagen hasta comienzos del S.XX, en que se lleva allí la imagen de la Concepción (a la que tanto rezaba Marino “el barbero”). Muchas personas dejan misas en el siglo XVII y XVIII a esta imagen, y alguno, 10 celemines de tierra en la Veredilla porque le dijeran misas en su altar.

Parece que no existía cofradía del Santo Cristo hasta mediados del S.XIX, ya que la fiesta del 14 de septiembre era del Stmo. Cristo de las Ánimas, advocación y cofradía que nada tenían que ver con el Cristo de la Resurrección. Hasta bien entrado el S.XIX, en que se crea la cofradía del Santo Cristo de la Resurrección, el reparo y limpieza de la ermita eran a cargo del administrador de la Fábrica de esta ermita, para pasar posteriormente a cargo del capitán de la cofradía.

En el S.XIX se van arruinando el resto de ermitas, pero esta ermita no se arruina o vende. El porqué hay que buscarlo en dos factores: por un lado es una ermita pequeña, que se puede sostener y reparar sin apenas gastos; pero sobre todo, se mantiene porque hacia 1830 se construye el cementerio a su lado (Cementerio Viejo).

La ermita sirve entonces como sala de autopsias, o bien donde se dejan los cadáveres de los “desgraciados” o en caso de ser forasteros. Así se dice de un faccioso muerto por disparos de bala “…cargasen el cadáver en una mula que se había llevado al efecto, y practicado así se condujo a esta población, depositándolo en la Ermita del Santo Cristo de la Resurrección, interim transcurrían las horas legales para el sepelio…”

Hasta 1936 se celebraban en esta ermita las vísperas, misa y procesión del Santo Cristo en el 14 de septiembre, al igual que la salida de la procesión del Domingo de Resurrección o la entrada en el día de San Marcos. Delante de la ermita también se escenificaba el Prendimiento, para lo cual se montaba el huerto de los olivos, que es lo único que queda de todas las representaciones religiosas de Semana Santa que se hacían en este paraje al menos desde el S.XVI.

Nota al dibujo: así reflejó el escribano en 1752 la ermita del Calvario o del Santo Cristo de la Resurrección. En el dibujo aparecen las tres cruces del Calvario, al igual que varios olivos. ¿Estaban plantados allí los olivos o el escribano refleja un huerto que se montaba en Semana Santa? De todas maneras, algo le debió impactar de esta ermita para reflejarla tan fielmente, cosa que no hace con el resto del pueblo.